La piel es un habitante de ciudad es como la piel de un animal que no sabe en qué momento puede pasar de depredador a presa, y viceversa. De ahí nace Piel de Lobo, de nuestra relación salvaje con las ciudades por las que vamos dejando nuestros sueños, gemidos, palabras, relatos.
La piel es un habitante de ciudad es como la piel de un animal que no sabe en qué momento puede pasar de depredador a presa, y viceversa. De ahí nace Piel de Lobo, de nuestra relación salvaje con las ciudades por las que vamos dejando nuestros sueños, gemidos, palabras, relatos.