Leopoldo Lugones publicó este artículo en 1917, tras la muerte de Rubén Darío (1867-1916), como homenaje a su compañero de generación literaria. Con este texto Lugones reivindica el legado del poeta modernista, al que considera el «poeta absoluto».
Leopoldo Lugones publicó este artículo en 1917, tras la muerte de Rubén Darío (1867-1916), como homenaje a su compañero de generación literaria. Con este texto Lugones reivindica el legado del poeta modernista, al que considera el «poeta absoluto».