Estas lecciones se emitieron originalmente en forma de folletos mensuales, formando lo que se conocĂa como el âCurso de clases por correspondencia de 1904.â Se encontraron con tales un abundante apoyo del pĂşblico, y parecĂa satisfacer tan bien una necesidad de los estudiantes de Ocultismo y de la FilosofĂa Yogui, que se pensĂł que era conveniente emitirlos en la presente forma.
Estas lecciones son por supuesto elemental, pero parecen ser justo lo que el estudiante promedio requiere. No solo se adaptan a los requisitos del principiante, sino que muchos estudiantes mayores y avanzados nos han escrito que han encontrado un gran placer y muchas ganancias al repasar las lecciones de kĂnder en una forma tan simple.
El autor, siguiendo su costumbre habitual, se negĂł a escribir un prefacio para este libro, manteniendo su idea frecuentemente expresada de que âla verdad deberĂa ser evidente por sĂ misma, y de ninguna manera dependĂa de la personalidad de sus maestrosâ, sintiendo que dijo todo lo que tenĂa que decir, en las lecciones en sĂ, y no deseĂł âentrometer su personalidadâ sobre sus lectores.
CATORCE LECCIONES DE FILOSOFIA YOGI Y OCULTISMO ORIENTAL - Yogi Ramacharaka
Estas lecciones se emitieron originalmente en forma de folletos mensuales, formando lo que se conocĂa como el âCurso de clases por correspondencia de 1904.â Se encontraron con tales un abundante apoyo del pĂşblico, y parecĂa satisfacer tan bien una necesidad de los estudiantes de Ocultismo y de la FilosofĂa Yogui, que se pensĂł que era conveniente emitirlos en la presente forma.
Estas lecciones son por supuesto elemental, pero parecen ser justo lo que el estudiante promedio requiere. No solo se adaptan a los requisitos del principiante, sino que muchos estudiantes mayores y avanzados nos han escrito que han encontrado un gran placer y muchas ganancias al repasar las lecciones de kĂnder en una forma tan simple.
El autor, siguiendo su costumbre habitual, se negĂł a escribir un prefacio para este libro, manteniendo su idea frecuentemente expresada de que âla verdad deberĂa ser evidente por sĂ misma, y de ninguna manera dependĂa de la personalidad de sus maestrosâ, sintiendo que dijo todo lo que tenĂa que decir, en las lecciones en sĂ, y no deseĂł âentrometer su personalidadâ sobre sus lectores.